“La salud es la fuerza del cuerpo, el orgullo de la juventud, la dignidad de la edad. La salud es nuestro maná y nuestro derecho, para saber y comprender de donde venimos y a donde vamos”
Te Ara Ahu Whakamua. 1994
Existen muchas interpretaciones de salud, cada cultura tiene su propia definición, ya que cada pueblo desarrolla un concepto derivado de su propia lógica interna y de su conocimiento. El paradigma biomédico que prevalece hoy entre nosotros, considera que el sistema de salud está dividido en compartimientos fundamentalmente el cuerpo, con un poco de la mente y la sociedad casi no tiene nada que ver, por lo tanto, cada compartimiento se debe tratar independientemente, de allí surgen las disciplinas que se especializan en aspectos específicos. Muy común entre nosotros el slogan del deporte “MENS SANA IN CORPORE SANO” es decir mente sana en cuerpo sano, como si la mente y el cuerpo fueran dos unidades diferentes, peor aun, dejan por fuera las relaciones sociales, como si la salud fuera una condición individual. En esa misma realidad biomédica, los tratamientos farmacéuticos para abordar las enfermedades siguen esta misma lógica, atacar la dolencia en forma aislada del sistema salud, así, podemos apreciar en la publicidad farmacéutica, “para el dolor de cabeza, tome XX, que lo alivia de inmediato”, como si la cabeza doliera por ser cabeza y no como consecuencia de algo que no esta funcionando bien. El cuerpo humano como todo sistema tiene indicadores que nos notifican que algo esta fallando, como el tablero de un vehiculo, que nos indica si falta aceite, gasolina, el alternador no manda, etc., mi madre nos decía que el cuerpo avisa a través de reacciones comunes, es decir de indicadores y los mas frecuentes eran el dolor de cabeza, la fiebre y el insomnio, estos son sistemas de alerta que nos envía el cuerpo como señal que algo anda mal en nosotros.
La salud entendida como sistema, es una practica fundada en mantener relaciones armoniosas del individuo, con la comunidad y el universo que lo rodea, estos tres elementos están unidos en forma indivisible, ya que ninguno existe en forma independiente, por lo tanto la enfermedad es un fenómeno en que se conjugan en forma desarmónica estos tres elementos, es por ello que para sanarse es necesario lograr nuevamente la armonía del individuo, la sociedad y el universo. El sistema de salud, lo constituyen estrategias esenciales, donde coexisten la atención biomédica farmacéutica y los sistemas de tradicionales de curación.
LA HIDROTERAPIA
Como se sabe el agua es un valioso camino para la cura de muchas dolencias, pues como todos sabemos es uno de los elementos más importante de la naturaleza, después del aire, es responsable de la vida en la tierra.
Beber agua pura y fresca: es un buen habito beber un vaso de agua antes del desayuno y otro en la noche antes de acostarse, esto ayuda a los riñones y lo vejiga en su proceso y regulación de la temperatura del organismo. Durante el día se debe consumir al menos dos litros de agua fresca (no fría), esto produce un aspecto saludable con la piel sedosa y limpia.
Caminar en el agua: hacer esto actúa directamente sobre los riñones, fortaleciéndolo contra las afecciones, además ayuda a la respiración, expulsando los gases del estomago. Ponga agua fría en una tina o bañera, hasta la altura de los tobillos y camine para adelante y para atrás, durante 10 minutos, luego mueva las piernas para restauran la temperatura ideal.
Caminar sobre grama húmeda: Es indicado para activar la circulación sanguínea y calmar el sistema nervioso. Hacerlo descalzo durante unos 45 minutos por la mañana antes de salir el sol. Luego haga una leve caminata en terreno seco y plano.
Baño vital: Este actúa sobre el sistema circulatorio, sistema nervioso y órganos excretores y genitales, regula la digestión, combate el insomnio y ayuda la eliminación de toxinas del organismo. Colocar agua tibia en una tina o bañera y sentarse sobre un banco dentro de ella, con los pies sumergidos en el agua, humedezca un trapo suave con agua fría y se masajea de abajo hacia arriba, hasta la altura del ombligo. Este procedimiento debe repetirse durante 20 minutos.
Baño de inmersión: Frío: debe ser rápido. Con duración máximo de dos minutos. Es indicado para bajar fiebres, calmar el sistema nervioso y activar la circulación. Caliente: Con una duración de 20 minutos, y puede hacerse con te medicinal, agregue también un poco de sal gruesa, después del baño tome una ducha rápida con agua fría, para cerrar los poros. Es indicado para combatir las dolencias artríticas y reumáticas.
Baño de asiento: Preferible con agua caliente. Siéntese en la tina con el agua a la altura de los riñones, para aumentar el poder curativo use agua con te medicinal, mantenga el agua a temperatura constante, lego darse un baño rápido con agua fría para cerrar los poros. Combate los males de la parte inferior del vientre y el estreñimiento, regula la circulación y calma el sistema nervioso, actúa como laxante y favorece la digestión, además es un poderoso somnífero.