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A futuro se espera que Venezuela juegue un papel importante dentro del continente en la producción de este producto agrícola, principalmente es el deseo de los pequeños productores y las cooperativas palmicultoras del Zulia  Semilla de palma aceitera rica en grasas para el consumo humano Prensa-INIA. ¿Usted sabía que algunos productos como margarina, manteca, aceites para cocinar y para comer, jabones, cosméticos y alimentos suplementarios para animales provienen de la fruta que ofrece el “Elaeis Guineensis”, nombre científico de la Palma Aceitera como se le conoce comúnmente en Venezuela? Pues de esta planta hasta sillas se elaboran gracias también a su tallo que es de gran utilidad para los artesanos de la madera. Sin dejar de un lado que esta oleaginosa también ha sido aprovechada por algunos países industrializados de manera irresponsable para producir biocombustibles, generando cuantiosos daños a la madre tierra.
Se le denomina en otras partes del mundo como Palma Africana Oleaginosa, Palma Africana de Aceite, Palma de Aceite, Palmera del Aceite, Palmera Africana, Palmera Aabora, Palmera de Guinea y Corozo de Guinea. De este último deriva en parte su etimología científica Guineensis = Guinea, por ser originario de ese país y del griego Eleia = Olivo, por producir aceite. Este árbol es originario del África occidental principalmente del Golfo de Guinea y se extiende hasta 15 Grados de latitud norte y sur. Del mismo se obtenía aceite hace 5000 años aproximadamente. Fue traído al continente americano en los viajes colonialistas de Cristóbal Colón, posteriormente en el siglo XX fue introducida a Asia desde América por empresarios capitalistas de origen europeos, quienes explotaron este cultivo de forma despiadada, irrespetando la naturaleza y los pueblos de Indonesia y Malasia inicialmente. En el contexto venezolano la Palma Aceitera tiene sus comienzos en 1940, pero es en 1943, en el estado Yaracuy cuando se establecieron las plantaciones comerciales. Bananera Venezolana C.A. funda en el país la primera plantación de Palma Africana en Latinoamérica, ubicada propiamente en el sector El Guayabo del municipio Veroes de la región. Luego la producción de este rubro se extendió a la zona sur del Lago de Maracaibo y después hacia el oriente del país. Rubro en manos del sector privado  Gobierno Bolivariano impulsa la siembra de esta oleaginosa Fue en los años 80 en el municipio Catatumbo del estado Zulia, la estación local El Guayabo que administraba para la fecha el Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias (FONAIAP) hoy Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), donde se inicia el primer proyecto de Palmera Africana en una parcela demostrativa para establecerla en la zona. El fin de este organismo de investigación era “probar como se desarrollaba la palma, el cultivo y ver como era su evolución en el tiempo…”, información del ingeniero Freddy Galvis, jefe de la estación agrícola antes mencionada y especialista en este cultivo. Hasta allí llegaba la labor del ente público en tiempos de la IV República. “Luego la siembra se fue distribuyendo en la zona de tal manera que dio pie a que se creará la primera compañía privada como es Palmeras Diana del Lago en el año 1980. De esta manera comenzaba el impulso de ésta producción”, asegura Galvis. Por otro lado sostiene que este empuje agrícola se llevó a cabo gracias a materiales ‘Deli x Avros’ proveniente de Costa Rica. La explotación de la palma dio en aquel entonces para que paralelamente se establecieran las plantas extractoras en la región zuliana. Así fueron naciendo en el estado devoto a la virgen de La Chinita otras empresas privadas que se dedicarían a este rubro. De modo que el cultivo de la Palma Aceitera por muchos años estuvo en manos de la industria privada y abandonada totalmente por las políticas agrarias de anteriores gobiernos. La Palma en revolución Sin embargo, es a la llegada de la Revolución Bolivariana, liderada por el Comandante Hugo Chávez como Presidente de la nación, que se declara la Palmera Aabora como rubro bandera, por vía Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley para el Fondo de Desarrollo Agropecuario Forestal y a Fines (FONDAFA), en su artículo 10, publicado en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela número 5397, el 29 de octubre de 1999, de acuerdo a datos que maneja el ingeniero Freddy. A partir de esta fecha el Gobierno Bolivariano a través de sus instituciones empezaba a otorgar créditos a pequeños y medianos productores, organizados en su mayoría en cooperativas. Esto se desarrollaba hacia el Sur del Lago de Maracaibo, donde para el momento había un gran interés por sembrar esta planta para su usufructo. Así entre 10, 25 y 50 hectáreas de cultivo por productor, este árbol rico en grasas empezaba a ser un producto agrícola explotado por el pueblo del Zulia. Coopalsur es una referencia  Cooperativas palmicultoras son un factor importante para fortalcer la Soberanía Agroalimentaria hacia donde avanza el país La cooperativa Coopalsur con sede en el municipio Jesús María Semprun es una de las quince productoras de palma existentes en la zona y que el INIA viene apoyando. Son 23 miembros que la conforman, además es bien reconocida dentro del sector palmicultor. Abarca unas 2.600 hectáreas de siembra de esta fruta, divididas en parcelas de diez hasta cincuenta ha por productor y señala su presidente Rafael Useche que gracias a los créditos otorgados por Fondafa (hoy en día Fondo de Desarrollo Agrario Socialista -FONDAS-) y por la Gobernación del Zulia cuando estuvo Áreas Cárdenas, en el año 2000, pudieron financiar su empresa de modelo cooperativista. “Sembramos la palma con ganas de trabajar la tierra y empezamos a aprender sobre esta siembra, fuimos adquiriendo todos esos conocimientos a través de asistencia técnica”, comentó Useche. El antiguo Fondafa inicialmente les daba la asistencia técnica, posteriormente fue a través de los proveedores y de quienes les compraban la fruta. Hoy en día el INIA ha jugado un papel muy significativo en la producción y la calidad de este fruto graso, especialmente brindando acompañamiento a los pequeños productores cooperativistas de la región zuliana, así lo hizo saber Rafael, “gracias a Dios y a este Gobierno Revolucionario hemos tenido el apoyo del INIA… Nos han apoyado con una serie de cursos para mejorar la producción entre otras cosas. Ha resultado de gran importancia para la cooperativa porque se trata de una institución pública como el INIA, pues tiene gran trayectoria, aporta gran cantidad de conocimientos y tiene excelentes equipos. Nosotros colectivamente hemos mejorado con esos aportes que ha hecho la institución hacia nuestra empresa”. Además para otros miembros de la cooperativa estar trabajando este producto con la ayuda del Gobierno Bolivariano ha servido de mejora de vida. “Como trabajadora y como beneficiaria de los créditos para la producción de Palma Aceitera, proyecto bandera del Presidente de la República es notable la mejoría, el cambio de vida que hemos tenidos en algunas comunidades gracias a ese apoyo del INIA, FONDAS y demás instituciones comprometidas con el pueblo”, declaraciones de Nubia Gómez, pequeña productora. Cultivo de gran valor productivo  Coopalsur modelo a seguir de empresa colectiva. Cooperativistas con algunos de sus hijos que visitan la cooperativa Este cultivo tarda entre dos y tres años en empezar a dar frutos y puede hacerlo por más de 25 años. Entre los cultivos de semillas oleaginosas es el que produce mayor cantidad de aceite por hectáreas. Con un contenido del 50% en el fruto, puede rendir de tres a cinco mil kilogramos de aceite de pulpa por hectáreas, más 600 a 1.000 Kg. de aceite de palmiste. Es un producto de gran utilidad, de gran provecho para cualquier país. Además de las bondades mencionadas al inicio del artículo el aceite de su pulpa se usa en la fabricación de acero inoxidable, concentrados minerales, aditivos para lubricantes, crema para zapatos, tinta de imprenta, velas, entre otros. Se usa también en la industria textil y de cuero, en la laminación de acero y aluminio, en la trefilación (proceso de deformación en frío) de metales y en la producción de ácidos grasos y vitamina A. La producción mundial de aceite de palma se calcula en más de 3.000 millones de toneladas métricas. Los principales países productores son: Malasia, Nigeria, Indonesia, Zaire, Costa de Marfil y otros países africanos. Entre las naciones sudamericanas Colombia, Perú, Brasil, Ecuador, Honduras y Bolivia. En la actualidad la nación produce entre 19 a 20 toneladas de racimos de fruto fresco (ton/RRF) por año, resultados estos que van in crescendo. A futuro se espera que Venezuela juegue un papel importante dentro del continente en la producción de este producto agrícola, principalmente es el deseo de los pequeños productores y las cooperativas palmicultoras del Zulia y del resto del país donde ya empiezan a tomar interés en el rubro. Freddy Galvis como servidor público del INIA también lo manifiesta al resaltar que este cultivo fortalecerá la Soberanía Agroalimentaria al lograr disminuir en su totalidad los niveles de importación. (Redacción: Lic. Nathaniel Blanco. Fotografías: Néstor Castañeda). |