***Dicha formación cumple el propósito de fortalecer la producción de cacao, promover la agroecología y reducir la dependencia de insumos químicos mediante tecnologías biológicas accesibles y sostenibles…

(Prensa INIA) El Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), impartió un taller de formación teórico práctico titulado: “Biotecnología Artesanal: El poder de los Microorganismos Eficientes”, dirigido a productores y conuqueros del municipio Arístides Bastidas, estado Yaracuy. La actividad se desarrolló en la Posada Agroturística Quirpa, ubicada en el municipio San Felipe, dicho espacio ofreció las condiciones naturales ideales para la práctica, específicamente en la zona de bambú donde se observaron cepas nativas óptimas para su reproducción.
La ejecución técnica estuvo a cargo de las profesionales de investigación del INIA, Ivón Linares, como facilitador de campo y Yanireth Bastardo, responsable del plan de formación que se está ejecutando en la comunidad agrícola. Esta actividad promueve la apropiación social de conocimiento científico y consolida la transición hacia la agroecológica. Al transferir estas tecnologías, se impulsa el manejo regenerativo de los suelos y se fortalece la sanidad de los sistemas socioproductivos locales, disminuyendo significativamente la dependencia de los insumos químicos comerciales de alto costo.
El objetivo es capacitar metodológicamente a los productores en la captura, reproducción y uso del microorganismo eficientes (ME) de manera artesanal, dotándolos de herramientas técnicas para que puedan replicar el proceso en sus parcelas, en función de mejorar la producción del cultivo de cacao, rubro principal de la zona.
En este contexto, el taller inició con ponencia enfocada en antecedentes sobre el uso de los ME, compartiendo además las experiencias locales de los productores de la comunidad de Barimisa, ubicada en el municipio Urachiche, en la cual el INIA ejecuta acompañamiento técnico.
Posteriormente, se realizó la práctica utilizando insumos locales para iniciar el proceso de reproducción de la fase solida de los ME, estimando un periodo de incubación de 30 días para la obtención del inoculo madre y posterior elaboración de biofertilizante. Cabe mencionar que, la captura y recolección de las cepas nativas se realizó en las inmediaciones de la posada, seleccionando un área con una capa vegetal optima para asegurar la calidad del producto final.
Luego, se procedió a la fase de elaboración con la incorporación y homogenización de los materiales, tanto sólidos, como líquidos, correspondiente a la formulación. Finalmente, el material fue colocado y compactado en envase herméticamente sellado para el proceso de fermentación anaeróbica.
Al respecto, la productora Rosario González, manifestó su satisfacción por el desarrollo de este plan de formación que se está llevando a cabo de manera quincenal y con una proyección de varios meses. “Expreso un profundo agradecimiento en nombre de los productores al personal de investigación del INIA, por demostrar un altísimo nivel de profesionalismo, mística de trabajo y dedicación en el acompañamiento técnico a nuestros productores”, finalizó.







